El CCTV o servicio de videovigilancia se refiere a un conjunto cerrado de cámaras de video que transmiten señal a un lugar específico en un conjunto limitado de monitores. La señal no se transmite en abierto, como una televisión, sino que se usa para vigilancia en áreas que necesitan monitoreo, como pueden ser tiendas, empresas, bancos u otras áreas que precisan seguridad.

La vigilancia del público mediante CCTV es muy habitual hoy en día en muchas partes del mundo. Especialmente este año 2020 se ha hecho más general debido a los confinamientos obligatorios de la población por el virus COVID 19. Las Administraciones tienen que cerciorarse de que las personas cumplimos las normas y no salimos a la calle más que cuando es imprescindible según los mandatos legales o reglamentarios.

CCTV

En las empresas o en una planta industrial, los equipos de CCTV se pueden usar para observar partes de un proceso desde una sala de control central. El circuito puede funcionar de forma continua o sólo según sea necesario para monitorear un evento en particular. Hay una forma más avanzada de CCTV, que utiliza DVR, grabadoras de video digital, y hace grabaciones durante años, eso sí, con variedad de opciones de calidad y rendimiento y características adicionales (como la detección de movimiento y alertas por mail). Más recientemente, las cámaras IP descentralizadas, quizás equipadas con sensores de megapíxeles, admiten la grabación directamente en dispositivos de almacenamiento conectados a la red o flash interno para un funcionamiento completamente autónomo.

Cámaras IP

Un sector en crecimiento en CCTV son las cámaras de protocolo de Internet (cámaras IP). Se estima que 2014 fue el primer año en que las cámaras IP vendieron más que las analógicas.  Las cámaras IP utilizan el Protocolo de Internet (IP) utilizado por la mayoría de las redes de área local (LAN) para transmitir video a través de redes de datos en forma digital. Opcionalmente, la IP se puede transmitir a través de Internet público, lo que permite a los usuarios ver sus cámaras de forma remota en un ordenador o teléfono a través de una conexión a Internet. Para aplicaciones de seguridad de infraestructura pública o profesional, el video IP está restringido a una red privada o VPN. Las cámaras IP se consideran parte de Internet de las cosas ( IoT) y tienen muchos de los mismos beneficios y riesgos de seguridad que otros dispositivos habilitados para IP.

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