El disco duro de nuestro ordenador es el soporte físico donde se almacena toda la información del sistema y por ello los daños que sufra pueden acarrearnos una pérdida total o parcial de la información guardada.

En los casos en que el ordenador es de uso familiar, la pérdida puede reducirse casi siempre a material audiovisual con una carga emocional alta, pero en el caso de que el equipo sea de uso profesional, nos encontramos ante un problema de mucha mayor dimensión.

La mayoría de los problemas con los discos duros son los daños físicos producidos por un mal uso del equipo. Aunque los discos duros actuales son elementos bastante resistentes,  las caídas, los golpes… pueden ocasionar daños en nuestro disco duro y hacer que haya fallos en su normal funcionamiento.

Los daños en discos duros

La principal causa de pérdida de datos físicos se produce en la cubierta principal del disco duro donde está ubicado el mecanismo de lectura y grabación de datos. Esta parte es la más frágil del conjunto ya que se mueve a gran velocidad y es muy delicada.

Los avances en la fabricación de los componentes informáticos han conseguido que elementos  como el eje de los discos duros mejoren su resistencia y actualmente es muy poco frecuente que encontremos daños físicos en esta parte del disco duro.

Por el contrario, son los cabezales los elementos más expuestos a los daños físicos cuando el equipo sufre una caída o un golpe.  En esos casos, los cabezales, que se encuentran a una distancia milimétrica de los discos donde graban los datos, pueden producir daños, arañazos  en el disco con la consiguiente pérdida de datos.

Discos duros

Otros fallos que puede sufrir el disco duro son los fallos electrónicos. Los picos de alto voltaje pueden transmitirse a los medios magnéticos de los discos y de ahí, a los cabezales, produciendo los daños magnéticos, conocidos también como daños en los medios.

Por último tampoco debemos olvidarnos de que nuestros equipos no deben exponerse al agua o a temperaturas muy altas durante tiempo prolongado, ya que en el caso de que así sea, los componentes de los equipos, incluido el disco duro, sufrirán daños físicos.

¿Se pueden recuperar los datos de un disco duro dañado?

El éxito en la recuperación de los datos tendrá que ver en su mayoría con diferentes factores. Por un lado el alcance del daño ocasionado en el disco y la afectación en los componentes.

No será igual que los daños afecten a los discos, que es donde se almacena toda la información y será más difícil recuperarla, que si el daño se encuentra en los cabezales, en cuyo caso, cambiando el componente, volveremos a tener acceso a toda la información que almacenábamos en el disco.

De todas formas, para evitar una perdida mayor de datos en el proceso de recuperación es aconsejable acudir a empresas  experimentadas en este tipo de actividades como Aractecnia.