ordenadores portátiles una extensión de la oficina

La integración de los sistemas informáticos en la gestión y procesos productivos de la empresa actual posee tal magnitud e importancia, que hace aconsejable recurrir a servicios de consultoría y análisis de instalaciones informáticas, no limitándose a disponer únicamente de servicios de mantenimiento informático. Gracias a estos servicios es posible diseñar un sistema informático a medida de las necesidades y actividad de la empresa. De esta forma no se malgastan recursos económicos por sobredimensionar la instalación, se prevén las vulnerabilidades del sistema y se elabora un plan de actuación para acometer problemas de seguridad informática tanto interno como externos.

Consultoría informática

Los equipos informáticos y software empresarial requieren en muchas ocasiones una alta inversión económica. Mediante la realización de un estudio previo de las necesidades informáticas requeridas para el desarrollo del tipo de actividad de la empresa, puede diseñarse un sistema escalable que pueda ampliarse a medida que crece la empresa sin malgastar dinero comprando equipos innecesarios.

Gestión de riesgos

El servicio de gestión de riesgos permite encontrar las vulnerabilidades de una instalación informática, permitiendo corregir sus defectos e introducir sistemas para proteger la instalación de aquellos posibles riesgos que pueden dañarla. También sirve para elaborar un plan de actuación y respuesta en caso de producirse algún incidente de seguridad interna o ataque cibernético exterior.

Análisis forense digital

Ante la proliferación de ataques cibernéticos, virus informáticos e incidentes de seguridad interna, se hace necesario contar con mecanismos de protección y respuesta, que salvaguarden los secretos de la empresa, recuperen datos y exoneren a la empresa de responsabilidad a terceros.

El análisis forense es un conjunto de procedimientos y métodos que se aplican para dar respuesta ante un ataque informático o un incidente de seguridad informática interna. Se realizan en cuatro fases: Identificación, recopilación de la evidencia, preservación de la evidencia y presentación de resultados. Gracias a estas técnicas se consigue identificar el autor o el causante del incidente, se reconstruye la información pérdida o dañada y se recopilan evidencias para defender los intereses de la empresa con validez para ser presentadas ante tribunales.