Puedes y debes modificar los ajustes de fábrica de tu router

Cuando recibimos nuestro nuevo router, podemos y debemos modificar los ajustes de fábrica del mismo, porque tenemos que ponernos a salvo de intrusos, hackers y aumentar así la seguridad de nuestra red doméstica, bloqueando a los ciberdelincuentes.

La primera tarea es, lógicamente, acceder a la configuración del router. Una vez allí y teniendo en cuenta el modelo, modificaremos los ajustes de fábrica, porque el router es fácil de instalar y utilizar viniendo preconfigurado para ello, pero no para que funcione a pleno rendimiento y de forma lo más segura probable.

rúter configuración

Lo que te recomendamos, siguiendo las indicaciones de computerhoy.com, es lo siguiente:

1. Cambiar el cifrado de la red

Toda red wifi viene con un cifrado asignado, y todos no tienen la misma seguridad. Así por ejemplo el WPA2, el más usado, tuvo hace poco una vulnerabilidad crítica, no corregida completamente.

De modo básico, tienes que elegir entre TKIP y AES, siendo AES el más moderno y seguro. El único problema con respecto a este último es que algunos pc antiguos pueden no ser compatibles, en cuyo caso tendrás que optar por TKIP.

AES significa “Advanced Encryption Standard“, un protocolo más seguro introducido con la llegada del estándar WPA2, que sustituyó el WPA. El AES no es más que un estándar desarrollado específicamente para las redes Wi-Fi; es un estándar mundial de cifrado adoptado por la Administración de Estados Unidos.

2. Modificar la clave WIFI, el principal elemento de seguridad

Hay que sustituir y cambiar la clave que viene de fábrica nada más recibir tu router. ¿Por qué? Porque los fabricantes, la mayoría, cogen su contraseña de un repositorio y muchos router de todo el mundo comparten claves.

Los repositorios se han filtrado una cantidad de veces y todas las claves están disponibles online. Si tu clave está en uno de esos grupos, solo será cuestión de tiempo que alguien pueda hallarla con sólo conocer el modelo.

3. Modifica el nombre de la red (SSID)

Ve a ajustes y cambia el nombre SSID de tu red poniendo uno que prefieras. Este ajuste no hará que mejore la seguridad de tu WIFI, pero será útil para evitar confusiones. Las operadoras suelen nombrar de forma muy similar a las conexiones domésticas, por lo que si vives en zona muy poblada puede serte difícil encontrar la tuya en el listado.

4. Deshabilita el acceso remoto

En los routers más actuales, acceder de forma remota al router es una característica incluida, pero la mayoría de veces es inútil para ti como usuario. Si sales de casa y nadie va a conectarse, lo mejor es apagar el dispositivo.

5. Desactiva el WPS

El WPS es una función con la que te puedes conectar a una red WiFi simplemente introduciendo una clave de ocho dígitos, independiente por completo de la que hayas puesto a tu WiFi doméstico. Esta clave se encuentra en una pegatina adosada a tu router y sólo la puedes introducir pulsando un botón que viene en este dispositivo.

El problema aparece porque hackear una clave de ocho dígitos numéricos es muy fácil, por eso es una de las configuraciones de fábrica de router que debes cambiar.